El arte cinegético en Galicia ha experimentado un marcado repunte en los últimos años, sobre todo en cuanto se refiere a la caza mayor.

Actualmente, en casi todos los cotos gallegos las especies dominantes son el corzo y el jabalí que cuentan con una densidad que puede clasificarse como en los más altos porcentajes de España.
También encontramos especies novedosas en los montes gallegos, como el rebeco, cabra montés y venado, ejemplares que son reintroducidos por el Servicio de Caza y Pesca de la Xunta de Galicia, que está repoblando cada año los cotos con estas apreciadas especies.

Ciervo, gamo y muflón pueden cazarse dentro de los períodos hábiles en terrenos cinegéticos sometidos a un régimen especial, previa autorización de los Servicios Provinciales de Medio Ambiente Natural.

En cuanto a la caza menor, debe tenerse en cuenta que las condiciones climatológicas adversas que reinan en el noroeste peninsular no favorecen la actividad.

La Xunta centra sus esfuerzos en la recuperación de especies como el conejo de monte, que después de haber sufrido una epidemia de fiebre hemorrágica que diezmó la población actualmente en proceso de recuperación.
Algo de perdiz (en general prohibida su caza), liebres, zorros, algún pato (no todas las especies son susceptibles de apresar) y alguna codorniz completan el panorama.

Otros aspecto a tener en cuenta son las novedosas jornadas cercadas que han puesto en práctica los cotos comerciales de caza, como los de Xadas y sur de la provincia de Ourense.
Especies singulares como la codorniz en la zona de Lalín y Ourense y en ocasiones becada y becazina, cuando las condiciones atmosféricas lo permiten, completan las posibilidades que ofrece el monte para los esforzados cazadores.
   
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